El responsable del Área de Seguridad Ciudadana dijo que el contenido del dictamen es ambiguo y que puede enviar un mensaje negativo no solo a los miembros de la Policía, sino a los destinatarios del ejercicio del uso de la fuerza.
“Honestamente, esta ambigüedad [del contenido del dictamen] lo que va a hacer es generar un mensaje a los miembros de la Policía. Algunos dirán, ‘ok estoy autorizado a hacer uso de la fuerza letal porque estoy acá exonerado de responsabilidad penal por esta ley’. Otros a lo mejor un poco más conscientes van a decir, ‘no estoy seguro’, seguirá teniendo dudas”, argumentó.
“Del otro lado, los que no son policías y los que van a ser destinatarios del ejercicio del uso de la fuerza de la Policía, los que quieran hacer protestas y, particularmente, en este contexto en lo que hay conflictos sociales vigentes y en potencia, las posiciones más radicales probablemente van a leer esta norma como un mensaje negativo, a lo mejor agudizan más sus posiciones. Es un mal momento para enviar este mensaje”, indicó.
Subrayó, en ese sentido, que el reglamento podría subsanar algunos vacíos de la norma, pero recordó que el estándar internacional aconseja que todas las disposiciones y supuestos estén contenidas en la ley.
“El reglamento puede subsanar mil cosas, el problema es que el reglamento se puede modificar con mucha más facilidad que la ley. Se delegan muchas cosas al reglamento, incluso situaciones autorizadas para el uso de la fuerza letal al reglamento o sea que por vía reglamentaria se puede incluir supuestos o situaciones que ameriten o que autoricen el uso de la fuerza letal. Además, que el estándar internacional aconseja que todas estas disposiciones, todo el procedimiento, todo los principios y supuestos estén en la ley, no en un reglamento”, afirmó.